EXTRACTIVISMO Y LOS FUNDAMENTOS ECONÓMICOS Y POLÍTICOS DEL GOBIERNO DE RAFAEL CORREA

Ecuador, al igual que muchos países latinoamericanos, se caracterizó por mantener economías primario-exportadoras condicionadas a auges determinados por las demandas internacionales. La historia económica del Ecuador, ha sido así, una historia circular, construida de reiterativas apuestas a diversas materias primas.

 

fernanda soliz

 

María Fernanda Solís

Fernanda Soliz es Doctora (PhD) en Salud Colectiva, Ambiente y Sociedad por la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador, ha sido profesora de Ecología Política en el Instituto Félix Varela de La Habana  y en la actualidad es profesora en la maestría de derechos humanos en Universidad Andina Simon Bolivar. Entre sus líneas de investigación sobresalen estudios sobre el impactos en salud de actividades mineras, petroleras, agroindustriales, disposición final de residuos.

.

 

„La Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados.“

- Albert Einstein. -

En octubre de 1492, la colonización de los pueblos americanos, el control de sus territorios, de sus modelos productivos, de su cultura y su humanidad misma, utilizó la religión católica como justificativo de la violencia, del saqueo y del control geopolítico de los territorios y los recursos. Desde entonces, las historias de resistencias y luchas han permeado las distintas geografías. La conquista de la independencia de América, de su emancipación o descolonización, inicia con la independencia del Ecuador en 1809, sin embargo, la venta de la idea de progreso y modernidad seguirían manteniendo la estructura de explotación de la tierra y de los trabajadores y determinarían los siguientes patrones de colonización (Solíz, 2015).

Ecuador, al igual que muchos países latinoamericanos, se caracterizó por mantener economías primario-exportadoras condicionadas a auges determinados por las demandas internacionales. La historia económica del Ecuador, ha sido así, una historia circular, construida de reiterativas apuestas a diversas materias primas. De todos los productos y todos los sueños, fue el petróleo el de mayor impacto. Mayor en el sentido de que es a raíz del boom petrolero que se instaura una época de endeudamiento creciente. El Ecuador petrolero consiguió los créditos que no había recibido el Ecuador bananero y mucho menos el cacaotero. En este escenario de endeudamiento, la implantación de la receta neoliberal a través del Consenso de Washington, fue un formalismo; el control geopolítico de Ecuador había sido entregado y con ello, el país profundiza y consolida un modelo económico centrado en el crecimiento por factores externos, especialmente las remesas de migrantes y la extracción petrolera (Acosta 2009).

Es a partir del neoliberalismo que se consolida un segundo momento de colonización: la colonización tecnológica. En este período, el Estado nacional, bajo el argumento de importación de tecnologías social y ambientalmente responsables, concesiona amplias zonas del territorio nacional. Entendemos al territorio más allá de los recursos del subsuelo, como la expresión viva de los pueblos y sus ecosistemas, de su organización productiva y de las relaciones de poder. En esta dinámica, las concesiones multinacionales, establecen una estructura de dominio supranacional y reemplazan a los Estados que las patrocinan, de ahí que el discurso popular con el que comunidades indígenas condenan el despojo, reza: gobiernos vende patria, gobiernos entreguistas.

Durante los años del gobierno de la “Revolución Ciudadana” se instaura un proceso de modernización capitalista que se mantiene en la apuesta por un modelo empresarial de desarrollo, de aceleración económica e intensificación del extractivismo y la agroindustria, incorporando ahora nuevos actores del control geopolítico global: China, Canadá y Brasil, especialmente.

Las políticas sociales y económicas permanecen enquistadas en la enfermedad holandesa, siendo este gobierno el que amplía la frontera petrolera con la licitación de la XI Ronda Petrolera en la Amazonía centro sur (región que no había sido explotada por los gobiernos neoliberales) y el inicio de la megaminería en manos de multinacionales chinas y canadienses. El Gobierno de Rafael Correa es, más que ninguno de los gobiernos neoliberales, el mayor defensor del modelo de acumulación primaria exportadora; estas tendencias reprimarizadoras de la economía fueron reconocidas en el año 2012 por la SENPLADES (Solíz, 2016: 211).

La matriz productiva se ha mantenido intacta, la concentración de la producción y la venta, de la tenencia de la tierra y el monopolio del agua no han cambiado. Quizás uno de los mayores fracasos de este gobierno ha sido la reforma agraria y la revolución del aparato productivo. La descampesinización y la anulación de la pequeña producción por la agroindustria son componentes importantes en el camino a la modernidad que Ecuador insiste en transitar. Han aparecido nuevas formas de explotación, y la agricultura por contrato y los programas públicos sociobosque y sociopáramo han sido algunas de las propuestas que encadenan a pequeños productores, campesinos e indígenas en economías de pago por servicios (Solíz, 2016: 212). A esto se suma, la anunciada firma del Acuerdo Comercial con Europa estipulado para los próximos meses.

Paralelamente, una política represiva de criminalización y judicialización de la protesta social ha sido denunciada por organizaciones de derechos humanos, ecologistas, dirigentes populares, indígenas y campesinos que se oponen a la política extractivista y que eran despojados de sus territorios.

Decimos entonces que los procesos neo-colonizadores instaurados con el neoliberalismo no sólo que se han mantenido sino que se han intensificado durante el gobierno del Presidente Correa y se han caracterizado por la venta anticipada de recursos – tal es el caso del contrato con la multinacional China Ecuacorriente S.A- la cooperación científico-técnica, el credo incuestionable por la industrialización, el extractivismo y la revolución verde.

En medio de estas estructuras de poder multinacional, las luchas por la resistencia han sido lideradas por indígenas y campesinos despojados de sus territorios debido a concesiones a la empresa privada multinacional y han sido actores fundamentales que develan la deuda ecológica del norte y denuncian las violaciones de derechos humanos, sociales, políticos y económicos que el capital internacional ejerce sobre los pueblos con la venia de los Estados nacionales.

Ejemplo de ello, lo constituyen las comunidades San Antonio, El Zarza y Río Blanco en las que luego de 6 años de estrategias sistemáticas de despojo sutil, la multinacional minera Kinross Aurelian había conseguido tomarse el territorio. La primera comunidad en desaparecer fue San Antonio, la multinacional decidió cerrar la escuela, y mediante mecanismos jurídicos tramposos y nefastos se tomó las fincas. Salvo dos familias, la gente decidió salir, migración fue el término que el gobierno utilizó para el despojo.

 Las demás comunidades se habían proletarizado como obreras de la multinacional y ya nadie sembraba, el ganado había sido vendido y la pequeña minería, de lavado en río, había sido prohibida. La multinacional Canadiense, se encargaba de decomisar y quemar el material de los pequeños mineros, tenía también el poder de la represión, había suplantado al Estado.

 Indudablemente el momento histórico real actual, con los nuevos órdenes mundiales demanda una ruptura radical frente a estos modelos de expropiación y explotación, es lamentable sin embargo que la reconfiguración de los gobiernos, en la que de cierto modo se sembraron expectativas, haya devenido en modelos de modernización capitalista con políticas procíclicas.

 Los gobiernos “progresistas” se han caracterizado por su enfrentamiento y oposición a corrientes ecologistas y al movimiento indígena, en tanto desde su posición desarrollista entienden al ecologismo popular como un privilegio burgués y no como una condición sinequanon de un proceso verdaderamente revolucionario. Esta postura característica de la ruptura campo ciudad y de visiones mercenarias de ecologismo, es la base del mantenimiento de metabolismos industriales en detrimento de metabolismos agrarios campesinos, pequeños, familiares y comunitarios, respetuosos de las soberanías comunitarias y de las naturalezas en las que se insertan, metabolismos solidarios, saludables, sustentables, en palabras de Jaime Breilh (2004).

 La concentración del agua, la tierra, la producción, la proletarización de los campesinos, la agricultura bajo contrato, el encadenamiento laboral, son parte de las múltiples expresiones del camino que el gobierno de Rafael Correa insiste en transitar hacia el sueño de la modernidad. Las reivindicaciones indígenas y campesinas para territorios libre de actividades extractivas y una real reforma agraria, han sido descalificadas como infantilismos o propuestas cavernícolas. Afortunadamente, como lo dice Francois Houtart (2015), hoy en día la lucha campesina y las protestas indígenas, los movimientos de resistencia, son también movimientos anticapitalistas y si caben los términos antipatriarcales y anticolonialistas, no olvidemos que son las mujeres las guardianas de las semillas, quienes preservan el patrimonio genético.

Un ejemplo reciente se dio con en Agosto del 2015, cuando el pueblo Saraguro se volcó a las calles cerrando vías de manera pacífica en concordancia con el derecho constitucional a la resistencia.  La población  de  Saraguro protestaba contra formas  de violencia y  racismo estatal, como  el  cierre de escuelas  comunitarias interculturales bilingües, el interferir en la justicia indígena, el concesionar a las empresas transnacionales  extractivas especialmente mineras sus cerros sagrados,  el decomisar cientos de litros de leche  y  libras  de  quesillo,  por  supuestamente  no  cumplir  con  normas  de  agrocalidad impuestas en el marco del Tratado de Libre Comercio que se negocia con la Unión Europea. La respuesta gubernamental fue de brutal represión, 29 personas fueron detenidas y reportaron agresiones físicas, psicológicas y sexuales. La compañera Luisa Lozano y el compañero Amable Angamarca fueron sentenciados a 5 años de prisión. De estos casos, existen al menos 200.

Ahora que Ecuador inicia un nuevo proceso electoral, el Colectivo Yasunidos, reconocido internacionalmente por impulsar un proyecto de un Ecuador postpetrolero, invita con insistencia para que  la sociedad civil, se pregunte ¿qué dice su candidato de la explotación petrolera y minera?, creo que esta pregunta tiene un corolario indisoluble ¿qué dicen los candidatos sobre la agenda agraria?.  Recordemos la terrible paradoja de la Presidenta Kirchner quien al tiempo que promulgaba soberanía reclamando la propiedad de las Malvinas y estableciendo algunas regulaciones a la multinacional Repsol, entregaba gran parte de la Patagonia a la Monsanto.

No hay revolución posible sin revolución agraria, tomado las palabras de un buen amigo agroecólogo: lo más subversivo en el capitalismo, es sembrar tus propios alimentos. Sin lugar a dudas, al Ecuador le queda un largo camino, y es solamente saliendo de la predominancia del valor de cambio sobre el valor de uso que las soluciones podrían aparecer.

 

Referencias Bibliográficas

Acosta, Alberto. La maldición de la abundancia, Quito, Comité Ecuménico de Proyectos / Abya-Yala (A-Y), 2009.
Breilh, Jaime. Epidemiología crítica: Ciencia emancipadora e interculturalidad, Buenos Aires, Lugar, 2a. ed., 2004.
Houtart, Francois. “Prólogo a la segunda edición” en Blanca Rubio, El domino del hambre: crisis de hegemonía y alimentos. México DF: Universidad Autónoma Chapingo, Colegio de Postgraduados, Universidad Autónoma de Zacatecas, Juan Pablos Editor. 2015.
Solíz, Fernanda. “Extractivismo, soberanía y salud” en César Montúfar y Fernando Balseca editores, Ecuador 2014, Quito: Universidad Andina Simón Bolívar, La Tierra. 2015.
Solíz, Fernanda. Salud Colectiva y Ecología Política: la basura en Ecuador, Quito: Universidad Andina Simón Bolívar, La Tierra. 2016.

 

Descargar PDF

Etiquetas: Análisis

Download Free FREE High-quality Joomla! Designs • Premium Joomla 3 Templates BIGtheme.net